19
Jul
2018
Tips: hábitos saludables para el bienestar de tus ojos

¿Cómo elegir el anteojo correcto?



10 Tips a tener en cuenta para elegir el anteojo correcto para un niño.
 
Cuando entramos a una óptica, nos encontramos con muchísimas opciones de armazones. Tamaños, materiales y colores para elegir, entonces, ¿Cómo elegir el anteojo correcto? Seguramente el niño tendrá sus preferencias, pero también debemos tener en cuenta que calcen bien y duren lo suficiente. ¿Y si elegimos uno que después no quiere usar?

1. Primero que le guste.
Es muy importante que el niño se sienta contento con su anteojo. Podemos gastar en el mejor armazón, pero si al niño no le gusta, será muy difícil que lo use.

2. Material del armazón: ¿plástico o metal?
Los de plástico rígido tienen la ventaja de ser livianos y económicos, pero son poco resistentes y requieren de mucho cuidado

Los de metal son más resistentes que los de plástico rígido, pero también deben cuidarse, ya que tienden a doblarse, quebrase o desajustarse. Los más nuevos vienen de un material más flexible. Si el niño tiene alergias reconocidas a ciertos materiales como por ejemplo el níquel, vienen marcos hipoalergénicos



Las monturas de silicona o nylon, son muy recomendables, ya que ofrecen ventajas como máxima seguridad y durabilidad. Son totalmente flexibles, hipoalergénicas y extremadamente cómodas. Como no poseen ninguna parte metálica, son de elección en niños pequeños y cuando realizan actividades deportivas.


3.Que asiente bien en la nariz.
Una de las características más difíciles a considerar, es que la montura se afirme bien en la nariz. Esto es porque el origen de la nariz de los niños está menos desarrollado que en el adulto, lo que hace que los anteojos mal asentados, se deslicen hacia abajo y por consiguiente el niño tienda a mirar por sobre el anteojo. Por lo general, los armazones de silicona tienen en cuenta este parámetro en su fabricación y de acuerdo al tamaño de la montura, se adapta al tamaño de la nariz. Para el resto de las monturas, existen adaptadores de silicona para la nariz.



 
4. Tamaño.
A muchos chicos les gustaría usar anteojos como los de mamá o papá, pero NO debemos elegir un armazón de adulto, pensando en que en algún momento cuando le crezca la cara, le quedará bien.



El tamaño del armazón es muy importante. Los ojos deben quedar bien centrados tanto en sentido vertical como horizontal, para que sean cómodos y vean bien. Si los ojos quedan descentrados tienden a ver por una zona del lente que no es ópticamente óptima y además se reduce el campo de visión. Si son muy pequeños y ajustan son incómodos y si muy grandes se caen y tienden a ver por encima de ellos. Debe ser apropiado para el tipo y tamaño de la cara. No existe un único talle para todos los niños de la misma edad. Tenemos que pensar que el niño lo usará todo el día y por ello debemos elegir uno de buena calidad y confortable.


 
5. Que los brazos de la montura calcen bien en la cara.
Los brazos o patillas de la montura deben ser los adecuados. Si son muy largos, el anteojo se caerá y si son muy cortos, el armazón chocará contra las pestañas y se empañará la lente con frecuencia.
A su vez, la curvatura del brazo debe empezar donde se apoya la oreja del niño y su curvatura no debe ser muy marcada, sino que debe seguir la curvatura de la oreja, sin deformarla.
Las correas elásticas, unen los extremos de los brazos, haciendo firme el marco, lo que ayuda a que el niño pueda realizar cómodamente sus actividades, sin peligro a que se le caigan los anteojos.


  
6. Bisagras flexibles.
Si elegimos una montura de plástico rígido o metálico, puede ser conveniente elegirlo con bisagras flexibles. Si bien son un poco más costosas, no requieren de tanto cuidado y evita hacerles un mantenimiento seguido.  



7. Material del lente
Una vez elegida la montura, el próximo paso es elegir el material del lente.
No se hacen más de vidrio para los niños por ser muy peligrosos, si bien el vidrio es lo que confiere la mejor calidad óptica.
Las lentes se hacen de material plástico resistente. Puede ser orgánico o policarbonato. Las ventajas del policarbonato sobre el orgánico es que son más livianos, delgados y con filtro UV, pero la desventaja es que se rayan con mayor facilidad y son más costosos. Se les puede hacer una protección antirayas.

8. Anteojos especiales.
En el caso de niños que necesitan protección extra por el tipo de deporte que practican o por la problemática ocular que presentan, el policarbonato es de elección para anteojos de deporte o de protección. Se debe elegir un armazón envolvente.



Si el niño sufre de sensibilidad al sol, además de la protección UV, se pueden hacer lentes fotocromáticas o bien lentes de sol con prescripción.



9. Adaptación al lente.
La mayoría de los niños se adapta al nuevo lente dentro de las 2 semanas de uso. Se prescribe toda la graduación que el niño necesita, ya que sabemos que su cerebro se adaptará, a diferencia del adulto en quien, en ocasiones, debemos realizar aumentos progresivos.
Los niños que encuentran mayor dificultad en la adaptación, son los que tienen prescripción de hipermetropía. Esos niños están acostumbrados a ver haciendo mucho esfuerzo al que llamamos “acomodación”. Al colocar los anteojos, el niño que sigue en estado de acomodación, ve borroso. Debemos tranquilizar al niño, que espere y en un par de minutos empieza a ver bien sin necesidad de acomodar, es decir, ve bien sin esfuerzo.
Si el niño se sigue quejando de no ver bien con su nuevo lente, luego de 2 semanas, es conveniente realizar un control con el oftalmólogo que lo prescribió.

10. Par de repuesto.
Es conveniente tener un par de repuesto. A veces se rompen y pasan semanas hasta que conseguimos un turno para una nueva receta y sabemos que cuando se le recetan anteojos a un niño, es conveniente el uso permanente para que no desarrolle ambliopía.  
Tengamos en cuenta que las rayaduras no solo comprometen la visión y producen encandilamiento, sino que también vuelven la lente menos resistente. 

23
Jun
2018
¿Qué lo trae a la consulta?

¿Qué es el astigmatismo?



Astigmatismo
 
Se llama astigmatismo, a la visión distorsionada que se produce tanto de lejos como de cerca. El niño con astigmatismo leve, frecuentemente no manifiesta síntomas, pero al examen refiere ver los contornos de los dibujos o las letras, borrosos, dobles o con sombra. Por ejemplo, puede llegar a confundir una letra “C”, con una “O”. Cuando el astigmatismo es elevado, el niño puede mencionar que ve las palabras corridas o movidas, incluso puede quejarse de dolores de cabeza al leer. Esta visión doble de los bordes, permanece al tapar un ojo, prueba para diferenciar la visión doble provocada por el estrabismo, la cual desaparece al tapar un ojo.

El astigmatismo ocurre cuando la curvatura de la córnea o del cristalino, no son normales y presentan una zona o eje, más curvo que otro, en vez de tener una curvatura homogénea. Por esta razón las imágenes hacen foco en la retina, pero en distintos planos.
                        
 
 



La imagen que observa una persona con astigmatismo clínicamente significativo, se asemeja a la siguiente:




Presentar un astigmatismo leve es muy frecuente. Prácticamente todos los ojos tienen algún grado de astigmatismo, ya que ningún ojo tiene una córnea “perfectamente regular”. Los astigmatismos leves suelen presentarse a edades tempranas de la vida y por lo general no suelen agravarse.
El astigmatismo también puede ser causado por anomalías de la córnea, como deformidades (por ejemplo, el queratocono) o cicatrices (por trauma o cirugía previa). Los chalaziones muy grandes pueden inducir astigmatismo, al comprimir la córnea.

No siempre se prescriben anteojos en los niños en los que encontramos astigmatismo. Las indicaciones para recetar anteojos en niños hasta los 10 años de edad son:

  • Agudeza visual que no llega a la aceptable (al menos 20/40). Se toma la visión con cada ojo, por separado. Si uno de ellos o ambos, no llegan a la visión considerada normal, se prescriben anteojos.
  • Astigmatismo mayor o igual a 1.50-2.00 Dioptrías.
  • Diferencia de 1.00-1.25 Dioptrías entre ambos ojos. Por ejemplo, que un ojo presente un astigmatismo de 0.25 Dioptrías y el otro de 1.50.
En el caso de presentar astigmatismo que no cumple con los criterios para prescribir anteojos, se deben realizar controles cada 6 meses de visión, en vez de una vez por año. De esta manera, si el astigmatismo progresa o disminuye la visión, estamos a tiempo de realizar un tratamiento oportuno y evitar la ambliopía.
La progresión del astigmatismo es independiente del uso de anteojos. Es decir, no significa que el astigmatismo “empeore” por no usar anteojos o que se “cure” por usarlos. La progresión del astigmatismo está dada por la genética de cada persona. La función que cumplen los anteojos, es la de ayudar a enfocar la imagen correctamente en cada ojo, imagen que llegará nítida al cerebro y por lo tanto el cerebro “entenderá” cómo es ver bien y por consiguiente estimulará correctamente el desarrollo visual.

Previo a la prescripción de anteojos es necesario hacer un estudio llamado fondo de ojos, en el cual se colocan gotas en cada ojo para dilatar la pupila y bloquear la capacidad de acomodación (cicloplejía). Con este estudio se podrán obtener las mediciones exactas para prescribir el anteojo, además de controlar la retina.
En caso de ser necesario el uso de anteojos, es muy importante usarlos en forma permanente y realizar los controles oportunamente indicados por su oftalmólogo.

A partir de los 10 años consideramos por finalizada la etapa de maduración visual, por lo tanto, en los niños que llegan a esta edad usando los anteojos en forma permanente, podemos permitirles espaciar su uso cuando lo necesiten por ejemplo para realizar la tarea, leer o estar frente a pantallas. Esto se da muy frecuentemente en los niños que siempre vieron bien con un ojo y usaron anteojos para que el ojo con astigmatismo, no presente ambliopía.

En el caso que el astigmatismo aparezca por primera vez a esta edad, nos guiamos para la prescripción de anteojos, por los síntomas como la visión borrosa, dificultad en el desempeño escolar y dolores de cabeza. Hay pacientes con dolor de cabeza al leer, con astigmatismo menor a 1.50 Dioptrías, sin otra causa que explique el síntoma y en esos casos se puede considerar recetar corrección óptica. Ocasionalmente, llega al consultorio por primera vez, un paciente adolescente que presenta astigmatismo de un solo ojo y ambliopía, nunca antes tratado. Existen estudios que comprobaron que el tratamiento de ambliopía iniciado en la adolescencia, puede tener un 50% de éxito, con anteojos y parches o penalización con gotas de atropina. Sin embargo, es importante recordar que cuanto antes se inicie el tratamiento, más probabilidades de éxito tiene. Para más información sobre ambliopía, podés leerlo en el blog del  1ero de abril, 2018 en "Ojo Vago".

En adolescentes que presentan astigmatismo moderado a elevado, es importante descartar el queratocono, deformidad en la córnea en forma de cono, que se da por un adelgazamiento de la misma en un sector.     
En esta etapa además de prescribir anteojos, podemos proponer el uso de lentes de contacto. Hasta el momento se reserva la cirugía refractiva a partir de los 21 años. 

01
Jun
2018
Alimentación y Visión

SÚPER Omega-3



Los ácidos grasos omega 3 son grasas saludables, también llamadas insaturadas.
Son grasas esenciales, lo que significa que el organismo no las puede fabricar y deben ser incorporadas con la dieta. Lamentablemente nuestra dieta occidental, contiene poca cantidad de omega 3 y mucha de omega 6. Esto es debido, al escaso consumo de pescado y gran consumo de alimentos procesados y fritos. Esta falta de equilibrio entre ambos ácidos grasos, contribuye a serios problemas de salud como: enfermedades cardiovasculares, asma, artritis y depresión, entre otros.

Los ácidos grasos omega 3, juegan un rol importante en la estructura celular y se encuentran en mayor proporción en el cerebro y la retina.
En el ojo, está comprobado el beneficio que presentan las personas que consumen suplementos de omega 3, como complemento para el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad y la retinopatía diabética.
 
Su efecto protector también se constató en el manejo del ojo seco, gracias a que mejoran el funcionamiento de las glándulas de meibomio, que son las que producen la capa lipídica de la lágrima. Esto resulta particularmente interesante, ya que son cada vez más las personas con síntomas de ojo seco, debido al excesivo uso de pantallas.

Estudios de investigación comprobaron que los niños con ingesta adecuada de omega 3, tienen mejor desarrollo visual y neurológico. Así mismo, como favorecen al normal crecimiento de los vasos sanguíneos del ojo, se observó que los bebés prematuros que recibieron suplemento de omega 3, tenían menos riesgo de presentar retinopatía del prematuro. Por estos hallazgos, se recomienda una dieta rica en omega 3, durante el embarazo y lactancia.

Los alimentos más ricos en omega 3 son los peces de aguas frías, como el salmón, el atún y la sardina. Se recomienda consumir al menos 2 raciones de pescado a la semana, para lograr el aporte necesario de este importante ácido graso. Pero si a nuestros hijos no les gusta el pescado, podemos incorporar en los alimentos semillas de chía y de lino, las cuales son una excelente fuente de omega 3. Se recomienda el consumo de 1 a 2 cucharaditas de té por día. La semilla se debe moler o hidratar antes de consumir, para que se pueda absorber, de lo contrario, se elimina completamente.

Tip: En el desayuno, se pueden agregar semillas de chía molidas al huevo revuelto, mermelada o al yogurt. Quedan ricas en las sopas, guisos y ensaladas. También se las puede incorporar a la masa de galletas, panes y tartas; como así también, en la preparación de hamburguesas y postrecitos.

Acá va una receta riquísima de Hamburguesas de ATÚN:
https://www.pequeocio.com/recetas-hamburguesas-atun/



02
May
2018
Alimentación y Visión

La importancia de la VITAMINA A en la visión



La Vitamina A es muy importante para la visión.
 
En el proceso de captar las imágenes, la retina necesita producir pigmentos, los cuales se forman a partir de la Vitamina A. En la deficiencia de esta vitamina, se detiene la producción de estos pigmentos, lo que lleva a una ceguera nocturna. Así mismo el ojo necesita de la vitamina A, para nutrir y lubricar la córnea. Su deficiencia a su vez, puede llevar a la ceguera por úlceras en la córnea a repetición, que dejan cicatrices.
 
Podemos encontrarla principalmente en los vegetales de color anaranjado como zanahorias, calabaza y batatas, como así también en vegetales de hoja verde como la espinaca, la lechuga y el brócoli. Las frutas como el melón, el pomelo y el tomate son ricas en Vitamina A.  Fuentes importantes de esta vitamina, de origen animal, son el hígado y los huevos.
 
La deficiencia de Vitamina A, es una de las principales causas de ceguera prevenible en los niños que viven en países en desarrollo.
 
El requerimiento diario de vitamina A, depende de la edad y género:
 
Bebés (ingesta promedio):
 
0 a 6 meses: 400 microgramos por día (mcg/día)
 
7 a 12 meses: 500 mcg/día
 
Niños:
 
1 a 3 años: 300 mcg/día
 
4 a 8 años: 400 mcg/día
 
9 a 13 años: 600 mcg/día
 
Adolescentes:
 
Varones (14 años en adelante): 900 mcg/día
 
Mujeres (14 años en adelante): 700 mcg/día
 
La mejor forma de ingerir las cantidades necesarias de Vitamina A, es mediante una dieta equilibrada y saludable.
 
Comparto con ustedes algunas recetas para tentar a nuestros niños:



              Muffins Salados
              http://www.pequeocio.com/muffins-salados-receta-verduras/

                  

              
       
        Croquetas
   
           http://www.pequeocio.com/4-croquetas-caseras-que-tus-hijos-te-pediran-mil-veces/




Paté

http://www.pequerecetas.com/receta/pate-7-ideas-dips/





Huevos Divertidos 
http://www.pequerecetas.com/receta/7-recetas-huevo-originales/



 

01
Abr
2018
¿Qué lo trae a la consulta?

¿Mi hijo tiene "ojo vago"?



Ambliopía, u “ojo vago”, es un problema de visión que afecta a muchos niños. Se refiere a una disminución en la visión del niño, aún después de corregir el problema que la originó, debido a que la disminución de la visión responde a una falta de estimulación de la vía visual.
 
Para que la visión se desarrolle correctamente, cada ojo debe recibir las imágenes nítidas y enviarlas correctamente al cerebro. De esta manera el cerebro comprende cómo es ver bien y estimula de forma adecuada la vía visual. Este proceso de maduración visual comienza al nacer y dura hasta los 10 años de vida, teniendo un período de mayor importancia, dentro de los 3 primeros meses. Si algo interrumpe esta maduración visual (ej: un problema de lentes como hipermetropía ó astigmatismo, estrabismo ó algo que bloquea la visión como una ptosis palpebral), las imágenes del ojo afectado no llegan bien al cerebro, el cerebro “aprende” a ver mal y no estimula correctamente la visión del ojo afectado.
 
Esto se previene con controles visuales anuales desde el nacimiento, hasta los 10 años. Si encontramos algún problema de visión que pueda afectar el desarrollo visual, lo corregimos de inmediato. A veces incluso es necesario estimular la visión del ojo afectado, colocando un parche o gotas en el ojo sano.
Cuanto antes se trate, mayor es la probabilidad de lograr una buena visión y es fundamental el control periódico por un oftalmólogo infantil.  
A veces los padres o maestros no se dan cuenta de que el niño ve mal, porque la dificultad es sólo de un ojo. En condiciones normales de binocularidad (con los dos ojos abiertos), el niño ve bien ya que el ojo sano “domina” al enfermo.
Es por esta razón que a veces se debe inhibir o penalizar al ojo sano, para ayudar a que el ojo débil se fortalezca. Se inhibe el ojo bueno, colocando un parche unas horas al día ó borrando su visión con gotas. Esto obliga al niño a usar el ojo débil.
Para tener éxito con el parche se requiere de mucho estímulo y constancia por parte de familiares y maestros. A los niños no les gusta usar el parche, por más de que sean pocas horas al día. Una forma de lograrlo es premiar al niño cuando se deja el parche el tiempo recomendado, por ejemplo, dejar que vea su programa de TV favorito o juegue en la Tablet, mientras usa el parche. A los más pequeños les encantan los parches con diseños divertidos o decorarlos con stickers.

Si tenés dudas sobre la visión de tu hijo, hacé click aquí para responder el cuestionario de visión.





 

21
Mar
2018
Tips: hábitos saludables para el bienestar de tus ojos

¡Bienvenido el Otoño!



 
 
El otoño significa el inicio escolar y de actividades deportivas, el aire más fresco y el paisaje de color rojo-amarillo-anaranjado, tan divertido para nuestros niños. Pero para algunos, también significa un aumento de los síntomas de alergia. Afortunadamente, hay cosas que podemos hacer para combatir las alergias de otoño.
 
1-Estar atento a las causas que producen las alergias de otoño:
 
La alergia se produce cuando el sistema inmunitario (de defensa) de nuestro cuerpo, reacciona en exceso a una sustancia, que es normalmente inofensiva. Algunos niños, tienen alergias estacionales, lo que significa que sus síntomas están asociados con un momento específico del año, generalmente otoño y primavera. En otoño ciertas malezas tienen su polinización, además los hongos tienden a concentrarse entre las hojas caídas y húmedas. Los ácaros del polvo también pueden ser una causa de alergias en el otoño. Los ácaros del polvo prosperan en climas cálidos. Después de los meses de verano, los productos de desecho de los ácaros del polvo pueden quedar atrapados en los filtros de aire, de manera que al encender la calefacción por primera vez, puede liberar los alergenos en el aire.
 
2- Reconocer los síntomas de alergia:
 
En el caso de la alergia ocular, los ojos pican y se ven rojos. A veces sólo se ponen un poco rosados, pero vemos a nuestros niños refregarse con frecuencia. Las conjuntivitis por alergia no suelen acompañarse de abundante secreción, pero sí de lagrimeo. Por lo general ambos ojos se afectan. Este tipo de conjuntivitis suele acompañarse de otros síntomas generales tales como: estornudos, secreción nasal y dolores de cabeza. En ocasiones, es difícil diferenciar entre los síntomas de alergia y un resfriado por virus. Una forma de distinguirlos es que la alergia a menudo se desarrolla rápidamente y el refrío suele desarrollarse más lentamente. Tengamos en cuenta que las conjuntivitis alérgicas NO son contagiosas y las por virus SÍ

3- ¿Cómo prevenir las alergias otoñales?
 
Debe evitar que los niños con este problema, jueguen entre las hojas caídas de los árboles y mantener limpio su jardín.
Cambie los filtros de la calefacción, antes de usarlo.
 
4- ¿Cómo se tratan las Conjuntivitis Alérgicas?
 
Cuando son leves, suele bastar con colocar solución fisiológica fría seguido en ambos ojos y retirar la causa que la produjo. Existen gotas antialérgicas para aliviar los síntomas, cuyo tratamiento dura un mes y en el caso de las conjuntivitis severas, suelen necesitarse corticoides por un período no mayor a 10 días, para el alivio inmediato de los síntomas y evitar daños producidos por el propio sistema inmune. En los casos en los que la conjuntivitis alérgica, se asocia a síntomas generales, se prescribe un antialérgico por boca.
El oftalmólogo infantil junto con su pediatra, trabajarán juntos para aliviar su problema. Sí los síntomas son frecuentes, es aconsejable visitar al alergista, quien puede proponer un tratamiento para evitar que se desencadenen.